Samoyedo

Esta raza de tipo Spitz, milenaria, es pariente del perro primitivo del Neolítico. Formada en el rudo medio ambiente de la Siberia central, fue un perro auxiliar de un pueblo de ganaderos de renos, los Samoyedos, que hace 4000 años fueron probablemente los primeros que utilizaron los trineos. Perro que les servía para todo, igual era pastor, que cazador,… Fue introducido en Inglaterra cerca del 1889, donde poco a poco fue ganando adeptos y fue haciéndose conocido en Europa.

Dulce, sumiso, expresivo y cariñoso aunque sin ser pegajoso, es una raza dinámica aunque sin llegar a ser nerviosa. El Samoyedo es un compañero encantador. Juguetón, se entiende perfectamente con sus congéneres. Dotado para la comunicación, el perro “habla” con su dueño, modulando sus ladridos. Es un perro muy obediente. En esto, es sin dudarlo el más sumiso de los canes nórdicos. Pero no iba a ser perfecto: su principal defecto es que es propenso a cavar agujeros.

Mide entre 50 y 60 cm y puede llegar a pesar hasta 30 kg. Es un perro robusto (llega a ser rechoncho) que presenta un esqueleto sólido. El cráneo redondeado, presenta una testuz algo larga. Sus ojos, oscuros y almendrados, son muy expresivos. Las orejas, cubiertas de pelo, son pequeñas. La cola se enrolla en la espalda. El pelaje, blanco o con matices crema, es muy denso. Requiere un cepillado regular.

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