Historias con final feliz

Gracias a las Jornadas de Adopción de Macotas de la Ciudad, Fidel, Tang y Clight consiguieron familia. Dos historias inspiradoras de amor a primera vista.

HISTORIA DE FIDEL

A Fidel lo encontraron las chicas de la agrupación Dame una pata detrás del cementerio de General Rodríguez.  Perdido y con frío Fidel transitaba sin destino. Vecinos de la zona lo cuidaron y alimentaron pero él necesitaba algo más, necesitaba cariño.

Laura nos cuenta el paso de Fidel por la agrupación Dame una pata:

¿Cuánto  tiempo estuvo Fidel en la Agrupación?

Fidel estuvo con nosotros  6 meses. En ese período Fidel participó de 4 jornadas de adopción que organiza Mascotas de la Ciudad. En una de ellas, Noelia y su marido conocieron a Fidel. En ese momento no lo adoptaron porque estaban mudándose. Pero quedaron enamorados de él y en diciembre vieron nuestra publicación que Fidel seguía en adopción y se pusieron en contacto con nosotros para coordinar y concretar la adopción.

Noelia, adoptante de Fidel.

¿Cómo conociste a Fidel?

A Fidel lo conocí en septiembre del 2016, en la jornada de adopción que organizó Mascotas de la Ciudad en la plaza Primero de mayo. En ese momento con mi pareja estábamos por mudarnos y lamentablemente no pudimos adoptarlo.

¿Dónde lo adoptaste?

En diciembre de 2016, seguía en adopción.  Me enteré porque seguía en las redes sociales de Dame una pata y en las de mascotas de la Ciudad.  Para mi suerte, me entere de que en esa jornada de diciembre lamentablemente tampoco había tenido suerte de ser adoptado. Luego de charlar con mi pareja y llegar a un acuerdo, decidimos adoptarlo. En ese mismo instante me puse en contacto con la agrupación Dame una pata, les conté cuando lo habíamos visto a Fidel por primera vez, donde vivíamos, mis horarios y demás, como para que ellos estuvieran al tanto de cómo era nuestra vida y el lugar donde queríamos que viva. Como justo era fin de año, época de Navidad y año nuevo, decidimos entre ambas partes que esperaríamos hasta principios de enero. Ahí fue cuando lo trajeron a nuestra casa.

¿Mantuviste el nombre que ya tenía? o si lo cambiaste ¿por qué?

Decidí no cambiarle el nombre, ya que Fidel es un perro adulto que llevaba varios meses con ese nombre, desde que  la agrupación lo rescató. Además, no quería que se sintiera abrumado por tantos cambios juntos. Para el, era todo nuevo, casa nueva, familia nueva, rutina nueva, no quería que su nombre fuese algo más a lo que iba a tener que acostumbrarse.

 

¿Qué viste en el para tomar la decisión de sumarlo a tu vida?

Me di cuenta de que él era para mí, fue amor a primera vista. Cuando lo vi dije: “lo quiero”. Ese día vi varios perritos, pero sinceramente cuando vi a Fidel me enamoré. Lamentablemente, por el hecho de que nos íbamos a mudar, decidimos que sería muy complicado, pero por suerte lo pudimos adoptar más adelante

¿Qué cambió en tu vida desde la llegada de él?

Desde que llego a nuestras vidas, todo cambio. Era todo nuevo tanto para él como para nosotros. Nos fuimos acostumbrando uno a otro, teniendo paciencia y superando cada obstáculo de a poco. Cuando llego, Fidel no quería salir a la calle, salía solamente para hacer sus necesidades y quería volver a entrar, estaba atemorizado. Al principio me sentí frustrada, por no saber qué hacer, pero decidí darle su tiempo, tenerle paciencia, y de a poquito fuimos cambiando eso. A su vez, al poco tiempo de adoptarlo, nos enteramos que yo estaba embarazada. Pero lo más raro fue que él se enteró primero. Una noche estando en la cama acostados, de la nada, empezó a darme besitos en la panza. Nunca había hecho eso y cuando me enteré y recordé ese momento, me di cuenta de que había sido porque él se enteró primero. (Risas)

Durante todo el embarazo, nunca se despegó de mí y si no salía conmigo no lo hacía. Yo creo que quería protegerme. A veces no nos damos cuenta de ciertas cosas. Pero cuando tenés a un amigo como Fidel, las empezas a notar.

¿Por qué es mejor adoptar?

Creo que es mejor adoptar porque no solo ayudas a que un animalito salga de la calle, sino que el cariño que recibís por parte de ellos y lo agradecidos que son, no tiene comparación con nada.  Cada día, cuando llego a mi casa del trabajo, nadie me recibe como lo hace Fidel.

¿Qué le dirías a una persona que está dudando si toma la decisión de adoptar?

Le diría que se anime, que es una de las cosas más lindas que les puede pasar. El cariño y el amor incondicional que van a recibir es muy gratificante, sin mencionar el cambio de vida que le darán a ese animalito.

Y que se animen a adoptar a un perro adulto, que a veces se piensa que, porque justamente son adultos, no van a estar mucho tiempo con nosotros. Pero yo les digo, no me importa el tiempo que él vaya a estar conmigo, sea 1, 2 o 10 años, yo quiero que esos años él tenga la mejor calidad de vida. Yo particularmente, lo volvería a hacer una y mil veces.

“Me di cuenta de que él era para mí, fue amor a primera vista. Cuando lo vi dije lo quiero. Ese día vi varios perritos, pero sinceramente cuando vi a Fidel me enamoré.”

 

 

 

HISTORIA DE TANG y CLIGHT

Franco y Araceli son hermanos, oriundos de Santa Fé y actualmente viven en Buenos Aires. Toda su vida estuvieron acompañados de perros o gatos y cuando se mudaron a la gran ciudad sintieron la necesidad de tener una mascota.  Después de ir a una de las jornada de adopción de Mascotas de la Ciudad decidieron adoptar a Tang, el naranja y a Clight por su carita de dulce y compradora.

Victoria, integrante de la agrupación Misión Gatos

¿Dónde encontraron a Tang y Clight?

Rescatamos a Tang y Clight junto a su mamá y sus hermanos del techo del Mercado del Progreso, que se encuentra en Primera Junta, Caballito.

¿En qué situación se encontraban?

Tuvimos que trepar y agarrarlos con jaula trampa ya que estaban en un lugar bastante inaccesible. Nadie sube a ese techo por lo cual era la primera vez que veían humanos y estaban muy asustados por lo que no era posible agarrarlos sin jaula ya que salían corriendo. La gata  se encargaba de bajar al mercado y buscar comida para subírsela a sus cachorros, asique los encontramos muy bien alimentados gracias a ella, pero en estado salvaje por lo cual nuestro trabajo más fuerte fue el de sociabilización para lograr que perdieran el miedo a los humanos y puedan sean adoptados.

¿Estuvieron mucho tiempo hasta que los adoptaron?

Estuvieron un mes y medio en tránsito en nuestra casa hasta que fueron adoptados. Fue un trabajo minucioso de dedicación diaria mediante el juego y la comida para lograr sociabilizarlos porque al principio por temor se escondían, siseaban como mecanismo de defensa ante el miedo a lo desconocido. Durante las horas que estábamos fuera de casa, trabajando, les dejaba encendida la radio AM para que escuchen voces humanas. Y de a poco fueron cediendo cada vez más. En el caso de Tang y Clight queríamos que fueran adoptados juntos porque detectamos que se necesitaban el uno del otro para seguir avanzando en su proceso de sociabilización.

Araceli, adoptante

¿Cómo conociste a Tang y Clight y donde los adoptaste?

Franco y yo somos hermanos, venimos de Santa Fe y actualmente vivimos en Buenos Aires ya que vinimos a estudiar. Toda nuestra vida estuvimos acompañados de perros y gatos y cuando nos mudamos acá sentíamos la necesidad de tener una mascota.  Entonces, buscando en Facebook perritos o gatitos para adoptar, nos encontramos con la jornada de adopción de Mascotas de la Ciudad. Así que nuestro deseo de tener nuestra mascota tenía lugar y fecha. Por cuestión de espacio, decimos adoptar un gatito. Después, nos pareció buena idea tener dos así teníamos uno para cada uno. El día del evento, fuimos con la idea de llegar y ya llevarnos los dos gatitos a casa. Pero los gatitos no estaban ahí. Mientras paseábamos por los stands, nos encontramos con el de Misión Gatos y le explicamos que queríamos dos gatitos, en lo posible, hermanitos. Ellos, con muy buena onda, nos mostraron diferentes gatitos en adopción. No nos podíamos decidir porque nos hubiera encantado adoptar a todos. Pero finalmente, nos decidimos por Tang, el naranja y Lady Di por su carita de dulce y compradora.

¿Mantuviste el nombre que ya tenían? o si los cambiaste ¿por qué?

En la jornada de adopción de Mascotas de la Ciudad los chicos de Misión Gatos nos aclararon que en realidad Lady Di era macho y entonces decidimos cambiarle el nombre a Clight para hacer juego con el hermano con nombre de jugo. Y a Tang le mantuvimos, ese nombre, que lo tiene por su color naranja.

¿Qué viste en ellos para tomar la decisión de sumarlos a tu vida?

Principalmente el hecho de que son hermanos como nosotros queríamos, ya que como te comentaba antes nos hubiésemos quedado con todos si podíamos.

¿Qué cambió en su vida desde la llegada de ellos?

Una vez en casa, llevó un poco de tiempo la adaptación, pero con amor, dedicación y mucho juego logramos acercarnos a ellos. Nosotros trabajamos en la confianza con ellos y eso lo disfrutamos un montón. Comemos, dormimos y jugamos juntos, son una hermosa compañía. Hoy ya pasó un año de la adopción, Franco terminó la carrera y se volvió a vivir a Santa Fe. Para no separar a los hermanitos, decidimos que los dos se quedaran conmigo para no estresarlos con el cambio de territorio y Franco los visita. Los gatitos siempre estarán con nosotros, sea adonde sea que nos mudemos, porque son parte de la familia y siempre priorizaremos su bienestar.

Desde su llegada, cambió tanto nuestra vida como la de ellos, hoy viven en un entorno sano, están castrados, vacunados, alimentados y disfrutan de la compañía. Y con ellos, nosotros estamos acompañados siempre y no dejamos de sorprendernos con su evolución en la confianza, hace un año se escondían con las visitas y ahora ya no, además están más mimosos que antes.

¿Por qué es mejor adoptar?

Estamos muy contentos por la decisión que tomamos de adoptar porque esos perritos y gatitos necesitan un hogar y mucho amor y nada se compara a la experiencia de adoptar una mascota.

¿Qué le dirías a una persona que está dudando si toma la decisión de adoptar?

Al adoptar vivís la satisfacción de ver este cambio rotundo en la vida de los animales de la calle, es una felicidad y gratificación incomparable experimentar el agradecimiento de ellos y el amor que te dan. Les diríamos a las personas que se animen a adoptar porque es una experiencia hermosa,

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